La Paz del Adviento

No nací en una familia Católica. Soy convertido. Entre a la Iglesia Católica a los 17-18 años.

Recién me encontré reflexionando sobre mi conversión. ¿Por qué busqué ser Católico? Ahora es una pregunta muy importante. ¿Qué pasó?

Una vez que yo era Católico comenzaba yo a convencer a otros ser católicos también. Yo leía mucho. Buscaba discusiones e argumentos para reclutar mas personas a la Iglesia a fuerza de palabras e ideas. Nadie fue movido ni convertido, sino quizás cause mucho conflicto con mis argumentos.

Realmente nunca he visto a ninguna persona entrar o convertir a la Iglesia Católica por argumentos. Ahora, después de muchos años como sacerdote y diacono permanente he encontrado muchas personas quienes han entrado la Iglesia, pero nunca por argumentos intelectuales, ni discusiones o debates. Jamás he visto o escuchado de conversiones por debate o discusión.   He escuchado muchas discusiones e argumentos a favor de la Iglesia. Pero nadie que yo he conocido se ha convertido por argumentos.

Entonces, ¿por qué yo convertí a la Fe Católica? Lo que me afecto fue la experiencia de la Paz. Conocí a un hombre joven, un Católico quien fue muy cómodo e abierto con su Fe. El tenia una paz que yo no tenia. Nunca me invito a la Iglesia. Pero su vida fue llena de la paz, y su familia Vivian en paz y fe. No es que no tenían problemas, sino tenían la Paz de su Fe. No trataban de hacer argumentos a favor de su Fe Católica. Pero Vivian su Fe. No faltaban la Santa Misa, comulgaban, confesaban con frecuencia. Tenían una Paz profundo es sus vidas en la vida sacramental. Su paz fue fundamental, profundo.

¿Por qué me convertí a la Fe Católica?   Porque yo quería lo que él tenía.

El Diablo sabe como ganar a las almas. Nos quita la paz, muchas veces por dos o tres herramientas: El miedo, el orgullo y la ira.

Esta paz también es bíblico. Déjeme mostrarlo en la Biblia.

El Arcángel Gabriel anuncio a María que iba a concebir a un niño, si ella quería. María se preocupo mucho. El Arcángel decía, “No temas, María….”

Cerca de Belén en la Noche Buena se encontraban unos pastores vigilando sus rebaños cuando les llego un Ángel del Señor con luz y la gloria de Dios. Ellos también se preocupaban mucho, pero el Ángel les dijo, “No teman.”

Cada vez que Jesús, en su ministerio entraba a un grupo decía a ellos algo como,

“La Paz este con Uds.” o, “No pierden la Paz.” o, “Tranquilo”. “Cálmense.”

Jesús trae la Paz. Jesús nos desea la Paz. En paz crece la Fe. Solo en Paz crece el amor. Uds. parejas saben muy bien que después de un pleito o discusión con su pareja, después cuando encuentren el perdón o perdonan, viene una paz real con la reconciliación.

Quizás lo han experimentado ese paz después de una buena Confesión. Sin esta Paz es difícil progresar en la Fe. La Fe crece en paz. La orden sigue la paz. La esperanza nos da paz.

En Adviento tenemos que tomar decisiones muy importantes. La decisión muchas veces es o ponernos en el camino del mundo, buscando cosas materiales o sentir bien con fiestas, o … buscar la paz. ¿Como?

Los herramientas de Adviento son, oración, arrepentimiento, penitencia, sacrificios, limosna y ayunas.

Si les es difícil ayudar a una persona pobre, tu necesitas ayudar a mas personas y traerles la paz a ellos. Si les es difícil dar limosna, tu necesitas dar mas limosna para dar mas paz a otras personas.

Prepárense para la Noche Buena, la Noche de Paz Viven su Adviento; crezcan en la Paz.