La Voluntad de Dios

¿Creen Uds. en Dios?

Si Uds. dicen que “Si”, que creen en Dios, eso les pondrá más o menos en la misma compañía con Satanás y sus demonios, todos los Protestantes, Musulmanes, Judíos y muchas otras religiones.  Todos ellos creen en Dios; algunos tanto como Satanás.  El Diablo cree absolutamente en Dios.

San Juan Apóstol y Evangelista nos dice,

Vean cómo sabremos que lo conocemos: si cumplimos sus mandatos.

Si alguien dice: «Yo lo conozco», pero no guarda sus mandatos, ése es un mentiroso y la verdad no está en él.

En cambio, si uno guarda su palabra, el auténtico amor de Dios está en él. Y vean cómo conoceremos que estamos en él…. (1 Jn 2: 3-4)

Juan nos está diciendo que la única manera de saber que alguien realmente conoce a Dios es si sabe o no sus mandamientos, e intenta de guardar los mandamientos de Dios, incluyendo, por ejemplo,

  • No faltes la Santa Misa (Tercer Mandamiento)
  • No matar (por ejemplo, Aborto, guerra, eutanasia, etc.)
  • No practicar brujería o adivinación, por ejemplo, la astrología, tablas de Ouji, etc. (Primer Mandamiento – “No tendrás otros dioses”)
  • No cometer adulterio, por ejemplo, divorcio y nuevo matrimonio, vivir juntos fuera de un matrimonio válido (“Unión Libre”). (Sexto mandamiento)
  • Ama a tu Dios y a tu prójimo como a ti mismo.

Muchas, muchas personas afirman que conocen a Dios y creen en Él, pero no tomen en serio Sus mandamientos. San Juan dice claramente que estas personas son mentirosas.

Es por eso que el Evangelio de hoy es tan importante para nosotros a contemplar.

Un hombre que tenía dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: ‘Hijo, ve a trabajar hoy en la viña’. Él le contestó: ‘Ya voy, señor’, pero no fue. El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Éste le respondió: ‘No quiero ir’, pero se arrepintió y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?” 

El que dijo que cumpliría la voluntad del Padre, pero no lo hizo, era un mentiroso.  El que dijo que no cumpliría, pero lo hizo, siguió la voluntad de su padre.

Tanto Jesús y los principales sacerdotes y los ancianos de Jerusalén creyeron en Dios.  El conflicto que Jesús tenía con ellos fue que ellos decían conocer a Dios, pero no seguían Su voluntad.  Hicieron poco por los pobres.  Hicieron mucho para enriquecerse.  Como Jesús decía, sabían lo que ensenaba Moisés, pero no lo hacían.

La primera lectura de Ezequiel muestra la tensión de negarse a aceptar la Voluntad de Dios.

Esto dice el Señor: “Si ustedes dicen: ‘No es justo el proceder del Señor’, escucha, casa de Israel: ¿Conque es injusto mi proceder? ¿No es más bien el proceder de ustedes el injusto?

Hacer la Voluntad de Dios es lo único que importa.  Jesús sabía que lucharíamos con esto.  Por Jesús dio a la Iglesia el Sacramento de la Reconciliación o de la Confesión.

Ezequiel estaba anticipando el desafío de reconciliarse con Dios,

Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere; muere por la maldad que cometió. Cuando el pecador se arrepiente del mal que hizo y practica la rectitud y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se aparta de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá’

Conocen los Mandamientos de Dios.  Es importante para cada uno de nosotros que profesamos ser cristianos examinar cuidadosamente nuestras conciencias sobre si sabemos o no, y estamos haciendo la Voluntad de Dios.