Evangelio de la Esperanza

En aquel día, Job tomó la palabra y dijo:
“La vida del hombre en la tierra es vida de soldado
y sus días, como días de un jornalero.

Job dijo, cuando estaba sufriendo,

Mis ojos no volverán a ver la dicha”

Job ha perdido la esperanza. Su esposa e hijos han muerto. Él está cubierto con una horrible enfermedad de la piel. A través de Job hoy, la Iglesia explora el misterio del sufrimiento.

Job era un hombre justo. ¿Por qué le pasan cosas malas a la gente buena?

Vamos a conectar el sufrimiento de Job con el sufrimiento de Jesús en su Pasión y Cruz. De Job … a … Jesús. El sufrimiento juega un papel importante en el misterio de la Salvación. Desde Job hasta la Cruz, Dios revela su amor por nosotros. Jesús habla del amor de Dios por nosotros, y dice “No tengan miedo”.

Hace casi dos semanas, un padre de cinco hijos perdió repentinamente a su esposa. Al igual que Job, su Esperanza fue severamente cuestionada. Él esta asustado. ¿Cómo mantendría a su familia unida y los apoyaría? Cuatro de esos niños participan en nuestro programa de Escuelas Católicas y asisten a la Escuela Cathedral School of St. Mary con el apoyo de nuestra parroquia. Él es un obrero en la construcción. Su esposa era catequista. Después del funeral, él era como Job. Este padre ha perdido mucho de lo que le era querido y ahora enfrenta la carga de su familia solo. El nos contó su preocupación de que ya no podía pagar la matrícula de sus hijos en Cathedral School of St. Mary.

Nuestra comunidad parroquial, y la comunidad de familias de la escuela dieron un paso adelante y comenzaron a ayudar a ese padre y su familia. Catholic Charities está esperando apoyarlo con muchos recursos, e incluso envió consejeros a la escuela para guiar a los maestros y apoyar a los estudiantes. El Diácono Willie y yo le hemos asegurado al padre que ayudaremos a que los niños continúen su educación en la Escuela Catedral. Para sanar y madurar, deben permanecer en la escuela. Debemos ayudar a esa familia a permanecer juntos.

Nuestro Evangelio es la Esperanza. Nuestra misión es la esperanza. Nuestra parroquia representa la esperanza, cuando vivimos nuestro Evangelio.

Jesús trajo esperanza a la gente de Capernaum al sanar a muchos y expulsar demonios de ellos. Pero él dejó la ciudad aquella madrugada, a pesar de que muchos más lo buscaron para la curación. Escuchamos,

Simón y sus compañeros lo fueron a buscar, y al encontrarlo, le dijeron: “Todos te andan buscando”. Él les dijo: “Vamos a los pueblos cercanos para predicar también allá el Evangelio, pues para eso he venido”.

Jesús vino a proclamar el Reino de Dios. Su misión era predicar el Reino de Dios, diciendo todos: “El Reino de Dios está cerca”.

En la tierra, como hijos bautizados de Dios, vivimos el misterio del sufrimiento y la misericordia de Dios. Este es el trabajo de nuestra parroquia. Apoyamos muchas obras de misericordia a través de la Iglesia, como San Vicente de Pablo, Caridades Católicas y formación humana y espiritual. Apoyamos la proclamación del Evangelio a través de la catequesis y la formación espiritual. Lo hacemos juntos. Todos nosotros. Juntos. Una persona sola no lo puede hacer. Diez personas no lo pueden hacer, ni cien. Se requiere a todos nosotros para hacer todo que se nos presenten.

El año pasado, gran parte de nuestra comunidad estaban sufriendo de miedo debido a los temores de inmigración para ellos y sus seres queridos. Los barridos de ICE y las leyes de las ciudades santuarios y los fuertes debates políticos han dividido a nuestras comunidades y han dejado a muchas personas y familias con miedo. Algunos de nuestros padres nos han dicho que ni siquiera se aventuran a comprar comestibles si pueden enviar a sus hijos. Los niños temen que sus padres no regresaran. Este miedo es real; aquí en nuestra comunidad parroquial.

Mientras tanto, seguimos usando las palabras de Jesús, “No teman”. “No pierdan la paz”. El diablo usa el miedo para dividirnos y derribarnos. Jesús insiste: “No tengan miedo”.

Los eventos del año pasado han disminuido la esperanza de muchos en nuestra comunidad. La asistencia a la misa y las colecciones han sufridos, desafiando la capacidad de nuestra parroquia de continuar creciendo en nuestros programas y la capacidad de servir a todos los que vienen. Dejaban venir a la Misa.

Nuestro mensaje debe continuar siendo “No teman”. Y “No pierdan la paz”. Confían en Dios que nos dio a Su único Hijo por amor a nosotros.

Todos estamos llamados a reafirmar nuestra fe y nuestro apoyo mutuo en nuestra comunidad. Mostramos nuestra propia confianza cuando podemos decirle claramente a Dios: “Aquí estoy, Señor”. Puede contar conmigo.”

Asimismo, debemos reafirmar nuestro apoyo a nuestra comunidad parroquial. Llamamos a todos ustedes a reafirmar su compromiso con nuestra parroquia.

Les pido a todos ustedes que re-afirmen su membresía en la parroquia. Utilice los sobres de la parroquia o los sobres blancos disponibles en las entradas de la Iglesia. Si no recibimos un sobre de usted, ¿cómo sabemos que está aquí? Incluso si solo puede dar una pequeña cantidad cada semana, utilice los sobres, por favor. Si no recibimos un sobre de usted por más de seis meses, debemos marcarlo como “inactivo” en nuestro registro parroquial. Muchos dicen: “… pero llevo aquí muchos años”. Está bien. Pero no podemos saber eso para todos si no tenemos algún signo de su asistencia y apoyo. Después de seis meses, si no escuchamos nada de usted, no podemos saber con certeza si usted es parte de la comunidad.

Por favor únete a todos nosotros para apoyar a nuestra parroquia, diciendo claramente: “Aquí estoy” “¡Puedes contar conmigo!” Y por favor recen por la familia que perdió a su madre. Ellos deben saber que pueden contar con nuestras oraciones y apoyo. Nuestro Evangelio es el Evangelio de la Esperanza.