La Sagrada Familia – 2015

“El Señor honra al padre en los hijos
y respalda la autoridad de la madre sobre la prole.”

(Sir 3:2)

En todo la Biblia, Dios enseña la importancia de la familia para nosotros. Dios dio una familia a su hijo, Jesús. Le dio una madre humana, María, y le dio José como su padre adoptivo para cuidarles. Así, Dios nos da a nosotros la Sagrada Familia como modelo de una familia verdadera, padre, madre e hijos. Eso es el plan de Dios para nosotros. Jesús creció de infante a joven y hasta adulto en familia, como nos cuenta en los evangelios de Lucas y Mateo. Jesús fue formado en el ambiente de una familia humana y conoció muy bien que fue familia. Y fue obediente a sus padres.

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Somos Navideños

Somos “gente de navidad”. Somos “Navideños”.

Este no es nuestro club o asociación; no es nuestra camiseta. Es nuestra identidad. Esta es nuestra Verdad. Esta es nuestra esperanza. No hay opciones realistas; no existen alternativas para nosotros. Esta es nuestra verdadera ciudadanía. Somos hijos de Dios. Somos “Navideños”. Esto es nuestra identidad. Esta es nuestra misión. Eso es lo que somos debido a nuestro Bautismo.

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Todos Creemos Lo Mismo, ¿Verdad?

Mucha gente piensen que todas las religiones son igual.
“Todos creemos lo mismo, ¿verdad?”
¿Alguna vez han escuchado Uds. esta pregunta de la gente que quiere hacer igual todas las religiones? O quizás de jóvenes cuando comiencen a cuestionar todo. Dicen, “Todas las religiones son iguales.” Y dicen, “Lo que cada quien cree es lo mas importante!” En otras palabras, no existe nada verdad. Todo es relativo a cada persona. No hay existe una religión verdadera. En otras palabras no hay un Dios, o sea, que “Dios” es un invento humano.

Las personas que realmente creen estas cosas no celebran la temporada del Adviento. La Iglesia utiliza incluso el calendario para enseñar la verdad acerca de Dios. Nuestros años civiles están fechadas desde el nacimiento de Cristo, y ya estamos mas o menos 2016 años después del nacimiento de nuestro Salvador en Belén. El Adviento es una antigua enseñanza del Catecismo de la Iglesia fundado por Dios, utilizando cuatro semanas antes de la navidad para ensenar una característica de Dios.

Adviento quiere decir “viene”. Dios viene a nosotros. Él no se queda lejos de nosotros, como en otras religiones, como, por ejemplo los musulmanes, o los judíos o los mormones o los Protestantes “Adventistas”. Para Cristianos Dios es la Santísima Trinidad; Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios viene a nosotros como un ser humano, “Emanuel”, su Hijo, nacido de mujer – “Dios entre nosotros.”

Adviento. Dios viene a nosotros. Cualquier otra religión que no cree que Dios viene a nosotros por amor a nosotros, no cree lo mismo que creemos acerca de Dios. Cualquier otra religión que no creen en la Santísima Trinidad de Dios no cree lo mismo. Cuando dicen que todos creemos lo mismo, es mentira, es una tontería. Faltan sentido. Dios viene a nosotros.

Personas quienes dicen que todas las religiones son iguales hacen poco esfuerzo para leer o escuchar las Escrituras. Es mas, no tienen la palabra de Dios, como nosotros tenemos, el tesoro de la Santa Biblia.

Esta gente pueden decir: “Sí, pero ¿por qué tenemos que confiar en las enseñanzas judeocristianas? Hay otras religiones. Ellos pueden incluso decir: “Bueno, la Biblia está hecho por el hombre”.

El problema con estas proclamaciones son que tampoco ellos tienen ningún base o fuente de información, sino solo sus propias opiniones. Opinión es la base de “religión popular.”

Ten cuidado con religión popular. Las creencias nuestras, que decimos en nuestro Credo cada domingo, vienen a través del Espíritu Santo, a través de siglos de la Palabra de Dios llegando al hombre, como llego a San Juan Bautista y otros profetas.

Lo importante es como nuestra fe nos afecta a nuestras vidas. ¿Como vivimos nuestros valores? Si nuestra fe es la verdad, entonces vamos a observar actos de fe, hechos como virtudes de amor y servicio. Eso es hacer recto el sendero del Señor en nuestras vida. Sin esto, sin vivir nuestra fe, vivimos en caos. Eso es la alternativa a la fe de la Biblia.

El Adviento nos da un lugar, un tiempo para empezar de nuevo.

Primero, recordemos que Dios eterno entro en nuestra historia. Fue un momento preciso en la historia como explica el evangelio.

En el año décimo quinto del reinado del César Tiberio, siendo Poncio Pilato procurador de Judea; Herodes, tetrarca de Galilea; su hermano Filipo, tetrarca de las regiones de Iturea y Traconítide; y Lisanias, tetrarca de Abilene; bajo el pontificado de los sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino la palabra de Dios en el desierto sobre Juan, hijo de Zacarías.

Esta frase dice que Dios entro en nuestra historia en un momento preciso. Es como decir, por ejemplo, “En el séptimo año de la presidencia de Obama, siendo Greg Abbot gobernador de Texas, y Steve Adler el alcalde de Austin, y los sumos sacerdotes eran Obispos Joe Vazquez y Daniel Garcia, la palabra de Dios vino a Mark, sacerdote y párroco de la parroquia del Sagrado Corazón en la ciudad de Austin, Texas.”

La Palabra de Dios vino a San Juan. Dios viene a nosotros. Actuó la palabra en Juan el Bautista, en la comarca del Rio Jordán. Hoy nos esta actuando La Palabra de Dios en Austin.

¿y que hizo Juan?

Entonces comenzó a recorrer toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de penitencia para el perdón de los pecados, como está escrito en el libro de las predicciones del profeta Isaías:

“Preparen el camino del Señor….”

Profetizo Juan la llegada de Dios, en Jesucristo.

¿Como debemos preparar? Buscando penitencia para el perdón de los pecados….  ¡Padres, bauticen a sus hijos! Ensenen a sus hijos sus promesas bautismales. Enséñenles el Credo.

Vive su Adviento como preparación para la venida del Señor en nuestras vidas, y su propia vida eterna. No permiten al mundo llevarles a celebrar la Navidad temprano, antes del nacimiento. Preparen el camino del Señor.

Este Adviento, reserven tiempo para examinar su vida, sus conciencias y su relación con dinero y posesiones que son pasajeras, y las cosas materiales en su vida. Recen. Vayan a la Confesión. Ayunen y hagan sacrificio en el Adviento. Participen en las devociones que eliminan la distancia entre Uds. y su Dios. Nuestro Dios quiere venir a nosotros. Prepárense. Así será mas rico su fiesta navideña.

Cristo Rey – 2015

 

Uds. me han oído decir lo siguiente:

¿Como se llaman a los quienes celebran el 15 de agosto, la solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María,

y, el 8 de diciembre, la solemnidad de su Inmaculada Concepción,

y, el 12 de diciembre, Nuestra Señora de Guadalupe,

y, el 1 de enero, la solemnidad de Santa María la Madre de Dios?

La respuesta? “Cristianos”. Cristianos católicos.

Y, ¿Cómo se llaman a los quienes nada mas celebran el 12 de diciembre, pero no celebran el 15 de agosto, ni el 8 de diciembre, ni el 1 de enero?

La respuesta: “Mexicanos”.

He oído que algunos sentían ofendidos por mi comentario al respecto. Hoy, en la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo, tenemos que encontrar esta pregunta otra vez.

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Bebé Número Uno

Un ginecólogo fue a enseñar una clase de formación Pre-matrimonial a un grupo de parejas que se estaban preparándose para el matrimonio. Empezó diciendo: “Señoritas, antes de comenzar mi platica, quiero pedir que Uds. dan vuelta en sus asientos y miren a los ojos de su novio.”

El doctor esperó un momento y luego dijo: “Señoritas, están mirando en los ojos del bebé más grande que ustedes tendrán. (Había mucha risa por toda la aula.)

Él continuó: “Usted puede tener otros bebés, pero nunca se debe olvidar que ese es su ‘Bebé Numero Uno’. Si se olvida eso, que es cuando comienza a menudo problemas en el matrimonio.”

Y agregó, “Señores, lo mismo se aplica a Uds.”

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El Papa y El Espíritu Santo

En esta semana pasada hemos observado el Espíritu Santo presente aquí en los E.U.A. con la llegada del Papa Francisco, y los millones de personas quienes acudían a el en las calles, en las Misas, en sus presentaciones en Washington DC y Nueva York.

Cuando leemos de San Pedro en Hechos de los Apóstoles en la Biblia, vemos que donde andaba San Pedro, después de la Resurrección de Jesús y el Pentecostés, la fe exploto y milagros sucedieron. Estamos observando este fenómeno otra vez esta semana con la visita del Papa. Hasta los noticieros en la televisión estaban conmovidos, y decían que no tenían palabras para explicar sus emociones. Estaban observando obras del Espíritu Santo por nuestro Apóstol, el Papa Francisco.

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Ambición Egoísta

La Pasión y la Crucifixión de Jesús no debe haber sido una sorpresa para los que prestan atención al Antiguo Testamento y a Jesús mismo. La pasión y la crucifixión fueron predichos en profecías en todo el Antiguo Testamento, e incluso por el mismo Jesús. En el Evangelio de hoy según San Marcos tenemos la segunda predicción de su Pasión dado por El. Pero el mundo no prestaba atención. Jesús,

… iba instruyendo a sus discípulos y les dice: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después de muerto, resucitará.”

Pero ellos no estaban prestando atención.

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Si Su Hijo Tiene Miedo

Esto dice el Señor:

“Digan a los de corazón apocado:

‘¡Animo! No teman.

He aquí que su Dios, ….

…..

Con frecuencia los padres vienen a mi con su niño pequeño y me piden que ore por ese niño. Ellos me explican que el niño tiene miedo. Me dicen “Padre, mi nino esta asustado”, o, “Padre, mi hijo tiene miedo.”

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No Robes

 

Jesús les dijo: “Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día. . . . El que come de este pan vivirá para siempre”.

Así, Jesús nos dice cuanto nos ama, y cuanto nos ofrece para vivir eternamente. No es suficiente para El estar CON nosotros, sino El quiere estar adentro de nosotros. Por eso lo comemos para estar en comunión con El, como una sola carne.

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Cometí un error

 

Ellos le dijeron: “¿Qué necesitamos para llevar a cabo las obras de Dios?”

Respondió Jesús: “La obra de Dios consiste en que crean en aquel a quien él ha enviado”.

O sea, lo mas importante es creer en Jesucristo, y aprender a amarlo como El nos ama…, y tener confianza que Dios lo mando!

Recientemente recibí a una mujer con sus hijos quienes venían a la parroquia buscando ayuda espiritual. En el transcurso de la conversación, le preguntaba si ellos asisten a la santa misa. Ella respondió que no. Yo comenzaba a explicarse la importancia de venir a misa, hablando de catequesis y sacramentos. Estoy mas o menos convencido que no los voy a ver otra vez aquí en el futuro. Cometí un error.

El error mío es que ella vino buscando a Jesús pero yo la le daba catequismo y reglas. Yo no presente Jesús a ella. Catequismo no es evangelización. Catequismo y doctrina no son substitutos para Jesús. El Catequismo si es necesario para crecer en la fe. Pero, el Catequismo no sirve a los quienes no conocen a Jesús. Solo sirve el catequismo para los quienes ya conocen a Jesús y quieren crecer mas profundo con El.

Evangelización es introducir y ensenar Jesucristo en persona para que lo conocen personalmente y tengan fe en El. Evangelización es el acto de hacer Jesús presente en una forma que lo conocen y lo acepte. Una vez que conocen y aceptan a Cristo quieren recibir mas.

Catequesis sirve el proceso de profundizar la fe con tradición y doctrina, y ensenar como vivir con El y los demás en la vida sacramental que El nos dejaba. Catequesis alimenta la fe con conocimientos mas profundos.

Si una persona no conoce y acepta a Jesús, ¿como van a beneficiar con doctrina? La doctrina tiene poca importancia para personas si no conocen y aceptan a Jesús.

Entonces, yo estaba equivocado en dar catequesis a una persona quien no conoce a Cristo. Hubiese sido mejor hablar con ella sobre Jesús. Estoy seguro que la persona sentía regañada, no aceptada.

Cuantas veces hacemos lo mismo: En vez de evangelizar y ensenar Cristo, damos catequismo y doctrina. ¡Que error! Con razón la gente no vienen a la iglesia sino para sacramentos de bautismo, primera comunión e confirmación. Si conocieran a Cristo, no saldrán de su Iglesia. Si lo conocieran, quisieran estar mas con El, vivir con El. La iglesia es donde uno debe encontrar a Jesús. Con demasiada frecuencia la gente se presenten en la Iglesia solo para sacramentos de niños, o bodas y funerales.

La gente seguían a Jesús pero no lo conocieran ni creían. Ellos preguntaban a Jesús,

“¿Qué necesitamos para llevar a cabo las obras de Dios?”

Y Jesús les respondió, que solo necesitaban conocer y creer en El, y entender que el Padre mando a El para vivir en comunión con su pueblo. Era un acto de amor de Dios para su pueblo.

Si nosotros queremos que mas gente vienen a Cristo, entonces nosotros tenemos que presentarles a Cristo Jesús, y revelar nuestra relación con El. La razón mas común para que la gente acercan a la Iglesia es porque ellos quieren conocer mejor a El y conformarse mas a El. Pero si no lo encuentran, no van a volver.

He pensado mucho en mi error con aquella señora y sus hijos. Quizás hubiese sido de ayuda decir a la señora en esa manera, “Ven a conocer a Jesús. ¿Cómo vas ayudar a sus niños conocer a Jesús si no viven con El en su Iglesia?”

San Pablo esta hablando a sus ministros sobre la necesidad de conocer a Cristo cuando dijo,

Declaro y doy testimonio en el Señor, de que no deben ustedes vivir como los paganos, que proceden conforme a lo vano de sus criterios. Esto no es lo que ustedes han aprendido de Cristo; han oído hablar de él y en él han sido adoctrinados, conforme a la verdad de Jesús. Él les ha enseñado a abandonar su antiguo modo de vivir, ese viejo yo, corrompido por deseos de placer.

Si ayudamos a nuestros queridos y amigos a conocer y aceptar a Jesús, ellos buscarían menos el placer y mas su amistad y comunión con El, en nosotros.

La gente seguían y buscaban a Jesús, como cuenta el evangelio por placer y para saciarse con pan. Jesús les dijo,

“Yo les aseguro que ustedes no me andan buscando por haber visto señales milagrosas, sino por haber comido de aquellos panes hasta saciarse. No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna y que les dará el Hijo del hombre; porque a éste, el Padre Dios lo ha marcado con su sello”.

Conozcan Uds. primero a Cristo. Vamos como comunidad a conocer y reflejar El Señor. Comulguemos para tenerlo con nosotros. Jesús dijo,

“Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre y el que cree en mí nunca tendrá sed”.